jueves, 29 de octubre de 2015

PRISION


Esto me paso el día de hoy, y es que no fui a la universidad porque tenía que ir a la cita programada en un policlínico, para ver el estado de mis oídos.

La cuestión fue, que al despertar, no había nadie en mi casa, lo cual era normal, mi hermano en la escuela, mi hermana trabajando, mis padres trabajando y yo para mi cita.

Pero resulto que mientras seguía cambiándome, el tiempo se pasó volando, y tan solo quedaban 10 minutos para mi cita de las 8 y media, confiado pero ya despierto, agarre mis cosas, y salí disparado hacia mi puerta, pero he ahí la situación en la que se basa esta anécdota del día de hoy, la puerta estaba cerrada con seguro, las ventanas tenían puesto una reja por afuera, no había por donde salir.

El tiempo corría literalmente no podía salir de casa, y se hacía tarde, opte por escabullirme por la parte superior de mi tercer piso, pasar por la casa de mi tía,  salir de inmediato y disculparme después, pero su puerta de su techo estaba cerrada por dentro.

Estaba fregado.

Aun así, pedí ayuda  a mi abuelo, para que utilizase la llave de mi otra tía, y subiese para abrir esa puerta, y así salir, pero él estaba afuera, y como era casi sordo de una oreja, aun cuando llegue a gritarle no me escucho.

Desesperado  intente una vez más, cuándo me escucho y vino, de inmediato le dije mi situación y por fin logre salir de mi casa.


Llegue a tiempo a mi cita. Y al terminar ello me dije, ver a alguien encerrado en su casa, y no poder salir, seria gracioso, pero no, cuando soy yo el que está encerrado.


3 comentarios: